viernes, 7 de mayo de 2010

Reflexión

"LA EXPRESIVIDAD HUMANA ROMPE DESDE DENTRO, ROMPE EXPRESANDOSE

IRRUMPE Y ROMPE COMO UN PARTO"


Hugo Mujica


Así es la poesía, otra forma de expresión del ser humano, que proviene desde los más profundos de nuestros sentimientos, de sinsabores, de horrores, pasiones, que se producen en el interior; que solo trasciende cuando se expresa, cuando se rompe con las ataduras del perjuicio y del miedo a decir lo que se quiere.

Con la poesía nos renovamos, volvemos a nacer; el poema es el fruto, es el niño desnudo y abrumado por la luz, sin experiencia y ansioso por descubrir su origen, por buscar protección. Así es también el poema que irrumpe en otros en los cuales no busca protección, si no adaptación.

Para que un poema exista debe partir de la idea, de que la palabra es virgen, el poema rompe desde dentro, cuando se expresa. Irrumpe y rompe como un parto, como un nuevo ser en blanco y dispuesto a que hagan con él lo que mejor convenga, a que se use a que se cree. Así es el poema. Así debe considerarlo el poeta, como un recién nacido que irrumpe en el mundo, ansioso de conocimiento.

domingo, 25 de abril de 2010

Poema de Hugo Mujica

ORILLAS

Afuera ladra un perro

a una sombra, a su eco

o a la luna

para hacer menos cruel la distancia.

Siempre es para huir que cerramos

una puerta,

es desierto la desnudez que no es promesa

la lejanía

de estar cerca sin tocarse

como bordes de la misma herida.

Adentro no cabe adentro,

no son mis ojos

los que pueden mirarme a los ojos,

son siempre los labios de otro

los que me anuncian mi nombre.

Hugo Mujica

HUGO MUJICA nació en Buenos Aires en 1942. Estudió Bellas Artes, Filosofía, Antropología Filosófica y Teología. Esta gama de estudios se refleja en la variación de su obra que abarca tanto la filosofía, como la antropología, la narrativa como la mística y sobre todo la poesía.

Entre sus principales libros de ensayos se cuentan "Kyrie Eleison" (1991), "Kénosis" (1992), "La palabra inicial" (1995), "Flecha en la niebla" (1997), "Poéticas del vacío" (2002), "Lo naciente" (2007), "La casa y otros ensayos" (2008) y "La pasión según Georg Trakl" (2009). "Solemne y mesurado" (1990) y "Bajo toda la lluvia del mundo" (2008), son sus dos libros de cuentos.

Su obra poética, iniciada en 1983, ha sido editada en Argentina, España, Italia, Francia, México, Estados Unidos y Eslovenia, en 2005 Seix Barral la publicó en "Poesía completa. 1983-2004". Su vida y sus viajes han sido el material principal de su obra, hitos como el haber vivido y participado de la década de los 60 en el Greenwich Village de Nueva York, como artista plástico, o el haber callado durante siete años en el silencio de la vida monástica de la Orden Trapense, donde comenzó a escribir, son algunos de los mojones de su historia.


http://www.hugomujica.com.ar/

domingo, 18 de abril de 2010

Cuento Corto

Reflejo

Al mirarme al espejo, encontré a mi madre.

lunes, 29 de marzo de 2010

Sinfonía concluida de Augusto Monterroso

Un amigo me compartió este cuento que me ha gustado mucho por eso lo comparto acá. La intolerancia humana a lo nuevo, a lo inesperado, a lo distinto, nos lleva en infinidad de ocasiones a quedar aferrados a falsedades, creencias limitadas, parcialidades, como pasa en esta historia

SINFONÍA CONCLUÍRTITURA DA

-Yo podría contar -terció el gordo atropelladamente- que hace tres años en Guatemala un viejito organista de una iglesia de barrio me refirió que por 1929 cuando le encargaron clasificar los papeles de música de La Merced se encontró de pronto unas hojas raras que intrigado se puso a estudiar con el cariño de siempre y que como las acotaciones estuvieran escritas en alemán le costó bastante darse cuenta de que se trataba de los dos movimientos finales de la Sinfonía inconclusa así que ya podía yo imaginar su emoción al ver bien clara la firma de Schubert y que cuando muy agitado salió corriendo a la calle a comunicar a los demás su descubrimiento todos dijeron riéndose que se había vuelto loco y que si quería tomarles el pelo pero que como él dominaba su arte y sabía con certeza que los dos movimientos eran tan excelentes como los primeros no se arredró y antes bien juró consagrar el resto de su vida a confesar la validez del hallazgo por lo que de ahí en adelante se dedicó a ver metódicamente a cuanto músico existía en Guatemala con tan mal resultado que después de pelearse con la mayoría de ellos sin decir nada a nadie y mucho menos a su mujer vendió su casa para trasladarse a Europa y que una vez en Viena pues peor porque no iba a ir decían un Leiermann* guatemalteco a enseñarles a localizar obras perdidas y mucho menos de Schubert cuyos especialistas llenaban la ciudad y que qué tenían que haber ido a hacer esos papeles tan lejos hasta que estando ya casi desesperado y sólo con el dinero del pasaje de regreso conoció a una familia de viejitos judíos que habían vivido en Buenos Aires y hablaban español los que lo atendieron muy bien y se pusieron nerviosísimos cuando tocaron como Dios les dio a entender en su piano en su viola y en su violín los dos movimientos y quienes finalmente cansados de examinar los papeles por todos lados y de olerlos y de mirarlos al trasluz por una ventana se vieron obligados a admitir primero en voz baja y después a gritos son de Schubert son de Schubert y se echaron a llorar con desconsuelo cada uno sobre el hombro del otro como si en lugar de haberlos recuperado los papeles se hubieran perdido en ese momento y que yo me asombrara de que todavía llorando si bien ya más calmados y luego de hablar aparte entre sí y en su idioma trataron de convencerlo frotándose las manos de que los movimientos a pesar de ser tan buenos no añadían nada al mérito de la sinfonía tal como ésta se hallaba y por el contrario podía decirse que se lo quitaban pues la gente se había acostumbrado a la leyenda de que Schubert los rompió o no los intentó siquiera seguro de que jamás lograría superar o igualar la calidad de los dos primeros y que la gracia consistía en pensar si así son el allegro y el andante cómo serán el Scherzo y el allegro ma non tropo y que si él respetaba y amaba de veras la memoria de Schubert lo más inteligente era que les permitiera guardar aquella música porque además de que se iba a entablar una polémica interminable el único que saldría perdiendo sería Schubert y que entonces convencido de que nunca conseguiría nada entre los filisteos ni menos aún con los admiradores de Schubert que eran peores se embarcó de vuelta a Guatemala y que durante la travesía una noche en tanto la luz de la luna daba de lleno sobre el espumoso costado del barco con la más profunda melancolía y harto de luchar con los malos y con los buenos tomó los manuscritos y desgarró uno a uno y tiró los pedazos por la borda hasta no estar bien cierto de que nunca nadie los encontraría de nuevo al mismo tiempo -finalizó el gordo con cierto tono de afectada tristeza- que gruesas lágrimas quemaban sus mejillas y mientras pensaba con amargura que ni él ni su patria podrían reclamar la gloria de haber devuelto al mundo unas páginas que el mundo con tanto sentido común rechazaba

Ajedrez ( Marín Surescu)

AJEDREZ

Yo juego un día blanco,
El juega un día negro.

Yo avanzo con un sueño,
El me lleva a la guerra.

El me ataca los pulmones,
Yo pienso un año en el hospital,
Hago una combinación brillante
Y le gano un día negro.

El juega una desgracia
y me amenaza con el cáncer
(Que por ahora anda en forma de cruz),
Mas yo le pongo por delante un libro
Y lo obligo a una retirada.

Le gano otras cuantas piezas,
Pero mira, la mitad de mi vida
Está fuera de juego.

_Oh, le daré jaque a tu rey y perderás el optimismo,
Me dice él.

_No es nada, bromeo yo.

Pues hago el enroque de los sentimientos.

Detrás de mí la esposa, los hijos,
El sol, la luna y los otros mirones
Tiemblan ante cada jugada mía.

Yo enciendo un cigarrillo
Y sigo la partida.

A quien puede interesar ( José Emilio Pacheco)

A quien pueda interesar

Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía

A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo

La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida

viernes, 7 de mayo de 2010

Reflexión

"LA EXPRESIVIDAD HUMANA ROMPE DESDE DENTRO, ROMPE EXPRESANDOSE

IRRUMPE Y ROMPE COMO UN PARTO"


Hugo Mujica


Así es la poesía, otra forma de expresión del ser humano, que proviene desde los más profundos de nuestros sentimientos, de sinsabores, de horrores, pasiones, que se producen en el interior; que solo trasciende cuando se expresa, cuando se rompe con las ataduras del perjuicio y del miedo a decir lo que se quiere.

Con la poesía nos renovamos, volvemos a nacer; el poema es el fruto, es el niño desnudo y abrumado por la luz, sin experiencia y ansioso por descubrir su origen, por buscar protección. Así es también el poema que irrumpe en otros en los cuales no busca protección, si no adaptación.

Para que un poema exista debe partir de la idea, de que la palabra es virgen, el poema rompe desde dentro, cuando se expresa. Irrumpe y rompe como un parto, como un nuevo ser en blanco y dispuesto a que hagan con él lo que mejor convenga, a que se use a que se cree. Así es el poema. Así debe considerarlo el poeta, como un recién nacido que irrumpe en el mundo, ansioso de conocimiento.

domingo, 25 de abril de 2010

Poema de Hugo Mujica

ORILLAS

Afuera ladra un perro

a una sombra, a su eco

o a la luna

para hacer menos cruel la distancia.

Siempre es para huir que cerramos

una puerta,

es desierto la desnudez que no es promesa

la lejanía

de estar cerca sin tocarse

como bordes de la misma herida.

Adentro no cabe adentro,

no son mis ojos

los que pueden mirarme a los ojos,

son siempre los labios de otro

los que me anuncian mi nombre.

Hugo Mujica

HUGO MUJICA nació en Buenos Aires en 1942. Estudió Bellas Artes, Filosofía, Antropología Filosófica y Teología. Esta gama de estudios se refleja en la variación de su obra que abarca tanto la filosofía, como la antropología, la narrativa como la mística y sobre todo la poesía.

Entre sus principales libros de ensayos se cuentan "Kyrie Eleison" (1991), "Kénosis" (1992), "La palabra inicial" (1995), "Flecha en la niebla" (1997), "Poéticas del vacío" (2002), "Lo naciente" (2007), "La casa y otros ensayos" (2008) y "La pasión según Georg Trakl" (2009). "Solemne y mesurado" (1990) y "Bajo toda la lluvia del mundo" (2008), son sus dos libros de cuentos.

Su obra poética, iniciada en 1983, ha sido editada en Argentina, España, Italia, Francia, México, Estados Unidos y Eslovenia, en 2005 Seix Barral la publicó en "Poesía completa. 1983-2004". Su vida y sus viajes han sido el material principal de su obra, hitos como el haber vivido y participado de la década de los 60 en el Greenwich Village de Nueva York, como artista plástico, o el haber callado durante siete años en el silencio de la vida monástica de la Orden Trapense, donde comenzó a escribir, son algunos de los mojones de su historia.


http://www.hugomujica.com.ar/

domingo, 18 de abril de 2010

Cuento Corto

Reflejo

Al mirarme al espejo, encontré a mi madre.

lunes, 29 de marzo de 2010

Sinfonía concluida de Augusto Monterroso

Un amigo me compartió este cuento que me ha gustado mucho por eso lo comparto acá. La intolerancia humana a lo nuevo, a lo inesperado, a lo distinto, nos lleva en infinidad de ocasiones a quedar aferrados a falsedades, creencias limitadas, parcialidades, como pasa en esta historia

SINFONÍA CONCLUÍRTITURA DA

-Yo podría contar -terció el gordo atropelladamente- que hace tres años en Guatemala un viejito organista de una iglesia de barrio me refirió que por 1929 cuando le encargaron clasificar los papeles de música de La Merced se encontró de pronto unas hojas raras que intrigado se puso a estudiar con el cariño de siempre y que como las acotaciones estuvieran escritas en alemán le costó bastante darse cuenta de que se trataba de los dos movimientos finales de la Sinfonía inconclusa así que ya podía yo imaginar su emoción al ver bien clara la firma de Schubert y que cuando muy agitado salió corriendo a la calle a comunicar a los demás su descubrimiento todos dijeron riéndose que se había vuelto loco y que si quería tomarles el pelo pero que como él dominaba su arte y sabía con certeza que los dos movimientos eran tan excelentes como los primeros no se arredró y antes bien juró consagrar el resto de su vida a confesar la validez del hallazgo por lo que de ahí en adelante se dedicó a ver metódicamente a cuanto músico existía en Guatemala con tan mal resultado que después de pelearse con la mayoría de ellos sin decir nada a nadie y mucho menos a su mujer vendió su casa para trasladarse a Europa y que una vez en Viena pues peor porque no iba a ir decían un Leiermann* guatemalteco a enseñarles a localizar obras perdidas y mucho menos de Schubert cuyos especialistas llenaban la ciudad y que qué tenían que haber ido a hacer esos papeles tan lejos hasta que estando ya casi desesperado y sólo con el dinero del pasaje de regreso conoció a una familia de viejitos judíos que habían vivido en Buenos Aires y hablaban español los que lo atendieron muy bien y se pusieron nerviosísimos cuando tocaron como Dios les dio a entender en su piano en su viola y en su violín los dos movimientos y quienes finalmente cansados de examinar los papeles por todos lados y de olerlos y de mirarlos al trasluz por una ventana se vieron obligados a admitir primero en voz baja y después a gritos son de Schubert son de Schubert y se echaron a llorar con desconsuelo cada uno sobre el hombro del otro como si en lugar de haberlos recuperado los papeles se hubieran perdido en ese momento y que yo me asombrara de que todavía llorando si bien ya más calmados y luego de hablar aparte entre sí y en su idioma trataron de convencerlo frotándose las manos de que los movimientos a pesar de ser tan buenos no añadían nada al mérito de la sinfonía tal como ésta se hallaba y por el contrario podía decirse que se lo quitaban pues la gente se había acostumbrado a la leyenda de que Schubert los rompió o no los intentó siquiera seguro de que jamás lograría superar o igualar la calidad de los dos primeros y que la gracia consistía en pensar si así son el allegro y el andante cómo serán el Scherzo y el allegro ma non tropo y que si él respetaba y amaba de veras la memoria de Schubert lo más inteligente era que les permitiera guardar aquella música porque además de que se iba a entablar una polémica interminable el único que saldría perdiendo sería Schubert y que entonces convencido de que nunca conseguiría nada entre los filisteos ni menos aún con los admiradores de Schubert que eran peores se embarcó de vuelta a Guatemala y que durante la travesía una noche en tanto la luz de la luna daba de lleno sobre el espumoso costado del barco con la más profunda melancolía y harto de luchar con los malos y con los buenos tomó los manuscritos y desgarró uno a uno y tiró los pedazos por la borda hasta no estar bien cierto de que nunca nadie los encontraría de nuevo al mismo tiempo -finalizó el gordo con cierto tono de afectada tristeza- que gruesas lágrimas quemaban sus mejillas y mientras pensaba con amargura que ni él ni su patria podrían reclamar la gloria de haber devuelto al mundo unas páginas que el mundo con tanto sentido común rechazaba

Ajedrez ( Marín Surescu)

AJEDREZ

Yo juego un día blanco,
El juega un día negro.

Yo avanzo con un sueño,
El me lleva a la guerra.

El me ataca los pulmones,
Yo pienso un año en el hospital,
Hago una combinación brillante
Y le gano un día negro.

El juega una desgracia
y me amenaza con el cáncer
(Que por ahora anda en forma de cruz),
Mas yo le pongo por delante un libro
Y lo obligo a una retirada.

Le gano otras cuantas piezas,
Pero mira, la mitad de mi vida
Está fuera de juego.

_Oh, le daré jaque a tu rey y perderás el optimismo,
Me dice él.

_No es nada, bromeo yo.

Pues hago el enroque de los sentimientos.

Detrás de mí la esposa, los hijos,
El sol, la luna y los otros mirones
Tiemblan ante cada jugada mía.

Yo enciendo un cigarrillo
Y sigo la partida.

A quien puede interesar ( José Emilio Pacheco)

A quien pueda interesar

Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía

A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo

La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida